En todo el mundo, el 38 % de los embarazos son no deseados, el 21 % de ellos se da en adolescentes (de los cuales entre el 30 y el 60 % terminan en un aborto);

Al rededor de 80 millones de embarazos no deseados cada año de un total de 210 millones de embarazos en todo el mundo.

Las causas de un embarazo no deseado se producen prinicpalmente por:

  • Falta de planificación previa al encuentro sexual.
  • La ausencia o fallo de métodos anticonceptivos adecuados.
  • La no administración de métodos anticonceptivos de emergencia posteriores al coito que prevengan un posible embarazo.

Ante un embarazo no deseado y atendiendo a los principios de salud reproductiva de la OMS, la mujer puede continuar con la gestación y llevar a término el embarazo o, si la legislación vigente del país lo contempla, practicar una interrupción legal del embarazo.

El suministro de métodos anticonceptivos a los 201 millones de mujeres en riesgo de embarazos no deseados en los países en desarrollo que no tienen acceso a la anticoncepción tendría un coste estimado en 2,3 mil millones de euros por año.

Este gasto podría impedir unos 52 millones de embarazos no deseados al año, la reducción en 1,5 millones de muertes por mortalidad materna y mortalidad infantil anuales, así como una reducción de abortos inducidos en un 64 %.

La reducción de enfermedades relacionadas con el embarazo podría suponer unos 27 millones de años de vida saludable con el ahorro de unos 100 euros por año de vida saludable.

Las consecuencias de los embarazos no deseados, además de psicológicas, sociales y económicas son las siguientes:

• Aborto inducido (aborto con medicamentos o aborto quirúrgico)
• Mortalidad materna
• Mortalidad infantil
• Enfermedades derivadas del embarazo y el parto

En Mexico, las estadísticas muestran que al rededor de un millón de abortos son practicados al año, lo grave de esta situación es que  la mayoría de estos abortos son clandestinos, ya que en todo el pais, a excepción del D.F. esta penalizado el aborto.

El aborto inseguro, es una consecuencia de un embarazo no planeado, representa un problema de salud publica muy grave que requiere ser atendido urgentemente por las autoridades de salud.

La difusión de educación sexual, uso de métodos anticonceptivos y programas de planificación familiar necesitan ser una prioridad en nuestro país para prevenir la alta tasa de embarazos no deseados.